[ 02/02/16 ]

La franquicia Lysmon nos habla del valor de contar historias


Los cuentos son la base para nuestro desarrollo intelectual. Por ello, en Lysmon forman parte del sistema educativo y ayudan a sus alumnos a entender las cosas con mayor rapidez, estimulando su memoria y sus ganas de expresarse.

Según Isabella Leibrandt de la Universidad de Navarra “los cuentos son un tesoro cultural de cada pueblo: son puentes entre el pasado y el presente, entre mundos lejanos y el propio mundo, entre la fantasía y la realidad, ofrecen soluciones para muchos problemas relacionados con la vida actual, fomentan la combinación entre la adquisición del idioma y el aprendizaje cultural teniendo un efecto positivo en el desarrollo intelectual de los niños. En este sentido, los cuentos de diferentes culturas son un tesoro para las clases de idiomas donde pueden enlazarse los objetivos lingüísticos y culturales”.

Todos recordamos de forma entrañable los cuentos que nos han ido leyendo o transmitiendo nuestros padres y abuelos. Es curioso como algunas experiencias vividas en nuestra infancia nos acompañan a través de nuestros sentidos y como cada historia toma importancia y nos ayuda a empatizar con el mundo, a desarrollar nuestra imaginación y resolver dudas o conflictos.

Los cuentos son la base para nuestro desarrollo intelectual. Por ello, en Lysmon forman parte del sistema educativo y ayudan a sus alumnos a entender las cosas con mayor rapidez, estimulando su memoria y sus ganas de expresarse.

Cada vez que le dicen a un niño “te voy a contar un cuento” sus ojitos se abren, su boca sonríe y comienza un momento de emoción y sensaciones donde el aprendizaje es clave. Los cuentos y las historias en la infancia son una buena forma de crear un lazo de unión con los niños ya que en muchas ocasiones les ayudan a ahuyentar los temores y en muchos casos les hace sentir más valientes al inspirarse en sus personajes favoritos.

A través de los cuentos trabajan todos los sentidos. En Lysmon ponen especial énfasis en cada personaje, dando voz, gestos y personalidad propia para que los alumnos puedan imaginar la historia que les contamos. Así mismo, como educadoras también imaginan y se involucran poniendo la entonación adecuada, llevando el ritmo de la la narración e incluso actuamos con el fin de disfrutar de la actividad de forma interactiva.

En Lysmon aprovechan todas las posibilidades que dan los cuentos y lo unen a uno de sus pilares educativos: las nuevas tecnologías. 

En Lysmon disfrutan contando historias, compartiendo momentos con una educación inteligente.

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