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El primer año para un franquiciado es el más difícil. Al gran desembolso económico que ha supuesto la puesta en marcha de un negocio, se suma el necesario periodo de aclimatación a su gestión y a la práctica que impone la propia central de franquicia y, sobre todo, la incertidumbre sobre la rentabilidad que pueda ofrecer. Un escenario en el que es muy importante saber de qué forma y con qué medios las centrales de franquicia ayudan y asesoran a sus franquiciados, algo que preocupa no sólo a futuros emprendedores, sino también a aquellos que se han integrado recientemente en algún proyecto de franquicia. Hoy en día las centrales de franquicia miman con esmero a sus franquiciados. Saben que el éxito de cada uno de ellos es el triunfo de la red y por ello buscan nuevas fórmulas de apoyo que faciliten la labor del asociado. “Sin duda el primer año es el más complicado, por lo que ponemos especial interés en el seguimiento y ayuda que prestamos al franquiciado. El apoyo en la apertura es una de las partes que cuidamos más. Además, en nuestro caso, en el que la selección del producto de nuestras tiendas es fundamental, durante el primer año es la central la que hace la selección y le damos al franquiciado la posibilidad de devolver aquella mercancía que no esté vendiendo bien”, asegura Alberto Vivancos, director de Expansión de Calderón Sport. Algo que constata Fernando de Benito, franquiciado de la firma en Segovia: “Nos han apoyado en muchos aspectos. Por ejemplo, al inicio se hicieron cargo de aquellos productos que en nuestro entorno tenían difícil salida”.
En referencia a este tema, Sergio Solís, vicepresidente ejecutivo de Capital Credit, afirma que “subvencionamos los pagos mensuales del royalty de explotación”. Su franquiciado en Tortosa (Tarragona), Joan Fores Muria, añade que en su caso “la central le ayudó a contactar con las entidades financieras para conseguir la financiación. Además, me ayudan a sacar operaciones difíciles con el soporte del equipo humano de analistas”.
Primeros pasos
Encontrar un local que se adecue a las exigencias de una cadena acarrea más de un quebradero de cabeza, y eso sin contar con la laboriosa tarea de buscar al personal empleado y formarlo para que sepa llevar con competencia el negocio.
Alberto Baena del Pino, director general de Arreglos y Co, da especial importancia a estos temas: “Son dos aspectos que constituyen la clave de nuestro concepto. Pensamos que el candidato no siempre tiene demasiada idea de cómo funciona el negocio, si luego nos sorprende y resulta que sí sabe, mucho mejor”.
Por su parte, Andreina Vernet, franquiciada de esta enseña en Madrid, confirma que “desde la central, además de evaluar los locales propuestos por mí, me recomendaron los que disponían. Finalmente, escogí uno de los propuestos por ellos. Me sucedió lo mismo con los empleados, había seleccionado algunas personas que no se ajustaban al perfil marcado, así que fue la central quien me ayudó facilitándome personal de su bolsa de trabajo”.
La fase de aprendizaje
Para que el despegue de un negocio cumpla con su plan de negocio es necesario pasar primero por una fase de adiestramiento. El franquiciado debe absorber todo el saber hacer de la marca.
Tras la formación en sus oficinas centrales, en Capital Credit “se desarrollan cursos a distancia en los meses posteriores a la apertura”, afirma Sergio Solís. Su franquiciado, Joan Fores, añade que antes de empezar, “nos dieron un curso teórico y práctico que ha sido vital para el desarrollo de mi negocio”.
El director general de Arreglos y Co. asegura que “existe una asistencia previa donde asesoran en la selección del local, decoración, selección del personal…”. Después de la apertura, ofrecen “formación continua para empleados, asesoramiento al franquiciado, suscripción de una póliza de seguro de responsabilidad civil durante el primer año, y soporte operativo”. Su franquiciada, Andreina Vernet, afirma que “mis empleadas se instruyeron durante una semana, y a mí me impartieron un curso de gestión. Con posterioridad a la apertura contamos con otra formación adicional en nuestra propia tienda, que es donde se plantean de verdad las cuestiones de cada día”.
Una de las grandes aportaciones de la franquicia es la posibilidad de ir mejorando el concepto general con la experiencia de los asociados más hábiles: “El franquiciado exitoso es el que está comprometido con su negocio y tiene una actitud receptiva al cambio, al aprendizaje y a las directrices del franquiciador”, apunta el director de Expansión de Calderón Sport.
El franquiciado de éxito
El vicepresidente ejecutivo de Capital Credit añade que el empresario de éxito es “al que no encuentras sentado en el sillón de su oficina si no tiene un cliente o un expediente delante de su mesa”.
Para el director general de Arreglos y Co. el logro está “en aquel que comprende que la franquicia es una fórmula de colaboración con servidumbres: La marca aporta un nombre reconocido y un saber hacer probado que facilita el arranque y el día a día. El franquiciado ha de aplicarse en la labor comercial y en el servicio al cliente, puesto que nadie conoce su mercado local mejor”.
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