Una cuidada decoración, que recrea el ambiente hogareño de las antiguas trattorias, es lo primero que entra por los ojos de los clientes de esta enseña de restauración.
La calidad del producto y un servicio ágil y personalizado son las otras dos fórmulas que utiliza La Tagliatella para conseguir fidelizarlos, según aclara Juan Ramón Hernández, director de Expansión de una red que en sólo cuatro años como franquiciadora, ha conseguido situarse en los primeros puestos de su segmento.
No obstante, el origen de esta cadena se remonta más de dos décadas en el seno del grupo Pastificio, una compañía especializada en la cocina tradicional de las regiones del Piamonte, Liguria y Regio Emilia. “En la producción, combinamos tecnología de vanguardia junto con sistemas de elaboración artesanal”. Y es que otra de las ventajas que aporta la cadena son sus instalaciones centrales, cerca de 5.000 metros cuadrados donde se elaboran todos los productos a partir de una materia prima cuyo 80% llega directamente desde Italia. “En este aspecto no tenemos competencia, porque no se depende de proveedores”, asegura Hernández. “No hay ninguna red que aglutine productos exclusivos y elaboración propia, al servicio de una cadena”.
Aperturas en cartera
Una red que en la actualidad dispone de 10 restaurantes propios y, de momento, 28 franquiciados en España. Esta cifra que en muy poco tiempo aumentará sensiblemente. “Ya contamos con una veintena de contratos firmados, que abrirán entre finales de año y el primer trimestre de 2007”, explica este ejecutivo. Una expansión en la que ha adquirido un gran protagonismo los propios franquiciados, cuyo índice de repetición se sitúa ya en el 25%.
La Tagliatella cuenta con una fuerte implantación en Cataluña y, aunque en la actualidad afronta un importante desarrollo en el resto de la franja mediterránea, Juan Ramón Hernández asegura que “cuando uno se lanza a una expansión nacional, todas las localizaciones son preferenciales”. No obstante, es consciente de que “nuestro camino ha sido inverso al de otras cadenas, debido a nuestra fuerte implantación regional, pero que poco a poco va creciendo en las grandes ciudades”.
De hecho, la red ya se ha empezado a plantear su expansión fuera de nuestras fronteras, donde hasta ahora sólo estaba presente en Andorra, con dos unidades. “Hemos empezado a entablar contactos en Portugal y Francia, principalmente por cercanía, pues desde el punto de vista logístico, abrir en París nos supone casi la misma distancia que hacerlo en Sevilla”. En cualquier caso, la central aboga por crecer mediante franquicias individuales antes que otorgar una licencia para todo el país.
La compañía prefiere asociados que gestionen personalmente el restaurante, “porque esto le da un rendimiento extraordinario al negocio”, si bien son conscientes de que un inversor puede asimismo llevar a cabo una gerencia correcta. En uno u otro caso, la central forma al personal en cualquiera de sus centros. Una instrucción a la que la enseña concede una importancia vital, pues “queremos diferenciarnos por el servicio que ofrecemos, ser quien asesore al cliente”, concluye.