La enseña aglutina en su modelo de negocio las necesidades tanto de servicio doméstico –cocina, limpieza, plancha, cuidado de niños...– como de asistencia para mayores. “En una franquicia tipo, el servicio doméstico ronda el 70% del negocio, y el 30% restante, el área asistencial”, afirma su directora, “aunque hemos comprobado que este último va creciendo y lo hará aún más en un próximo futuro”.
La masiva incorporación de la mujer al mundo laboral ha multiplicado las necesidades de estos servicios pero, además, aspectos como la inseguridad han elevado el listón de exigencias de quien los presta. “Hoy en día, cualquiera puede arrancar un papel de la calle y llamar a alguien para que limpie tu casa o cuide de tus hijos, pero... ¿puedes irte tranquilo? Nosotros ayudamos a solucionar estas necesidades, pero con garantías, seguridad y flexibilidad”, explica Begoña Muñagorri. Cada oficina se encarga de seleccionar y contratar a personas establecidas legalmente en España, con referencias y que hayan superado toda una serie de pruebas, porque “no puedes meter a cualquiera en tu casa”.
Dentro y fuera de España
La cadena, que reparte sus 39 oficinas mayoritariamente entre Madrid y Valencia, prevé cerrar el presente ejercicio con medio centenar de unidades operativas, y tiene como zonas prioritarias para su expansión a Andalucía –en especial, Sevilla– y Bilbao. Pero además, Serhogar System tampoco desdeña expandirse fuera de nuestras fronteras, y de hecho ya ha abierto negocio en mercados como el portugués –seis franquicias– o el mexicano –cuatro–, y en la actualidad aborda su inminente desarrollo en Argentina y Francia.
Por otro lado, el perfil natural del franquiciado responde al de una mujer de entre 40 y 50 años, emprendedora y con capacidad para gestionar, “pero sobre todo, con sensibilidad para ofrecer un servicio a la sociedad”, asegura la directora, aunque añade que “también tenemos asociados hombres, y más jóvenes, con mucho éxito, e incluso inversores, aunque se trata de un modelo más dirigido al autoempleo”.
La central se encarga de su formación, fundamentalmente en tres áreas: comercial, administrativo y de Recursos Humanos. “La inicial dura una semana en la oficina piloto, cinco días más durante la apertura y luego se realizan reciclajes periódicos y cursos casi cada dos meses”. Durante este verano, la central no ha parado de adiestrar a sus asociados y de abrir nuevas delegaciones, y es que “la gente percibe que detrás de la idea hay un mercado creciente, pero que en el futuro lo será aún más”.