Plena confianza. Ese es el sentimiento que convenció a esta franquiciada madrileña a montar su negocio con English Connection. Ahora como empresaria, se siente como pez en el agua.
La alta rentabilidad del negocio, la seguridad que proporciona el saber hacer de la central y la ejecución de un método de formación certificado y probado hacen de English Connection una buena oportunidad de negocio. Así lo piensa Vanesa Honrado, que pasó de trabajar como profesora de esta academia de enseñanza de inglés a convertirse en franquiciada. Ahora es su propia jefa: “Tenía claro que quería trabajar en este sector porque toda mi trayectoria profesional ha estado enfocada a la enseñanza”.
Debido a la metodología y a la calidad del método, English Connection se ha posicionado como un centro de referencia y ofrece al futuro franquiciado una garantía de éxito. “Para montar mi negocio elegí una franquicia que me ofreciera seguridad y una rentabilidad probada. Esta central de fraquicia tenía lo que buscaba”.
Apoyo fundamental
Hace sólo un mes, con una inversión cercana a los 17.000 euros “más el acondicionamiento del local”, la calle Concepción número 1 en la localidad madrileña de Getafe, fue testigo de la inauguración de su primer centro. “Los comienzos son siempre difíciles en todos los negocios, pero tenemos ilusión y unas buenas previsiones”, dice Vanesa.
Además, contar con el respaldo de la central ha sido un buen punto de apoyo: “Me han dado todas las facilidades posibles y toda la información para gestionar correctamente la academia”.
La misión
Su método de enseñanza se caracteriza por un seguimiento totalmente personalizado de cada alumno. La calidad es uno de los pilares fundamentales de esta enseña, que está certificada por Aenor. Además, la característica más importante de este método es la de satisfacer las necesidades de todos y cada uno de sus estudiantes. “Damos clases a niños, adolescentes y adultos aunque el sector de alumnos mayoritario es el que comprende las edades de 6 a 12 años. ¿El objetivo? Hacer bilingüe al alumno, que, gracias a English Connection pueda leer, escribir y hablar fluidamente en este idioma”, explica esta franquiciada madrileña.
La red busca personas emprendedoras con vocación docente y amplios conocimientos de inglés. El establecimiento deberá tener en torno a los 140 m2 y estar situado en una zona transitada. Con la ilusión aún intacta del arranque del negocio, Vanesa “no descarta abrir otras franquicias más adelante”.
El consejo
“Participar de una fórmula de negocio rentable y probada, junto a una buena dosis de ilusión y perseverancia siempre suponen garantía de éxito”.