Derrocha entusiasmo por los cuatro costados cuando habla de su negocio. Una pasión que le ayuda a triunfar en estos momentos de incertidumbre, y es que cree fielmente en las posibilidades de su oferta.
Quería traer a Lanzarote algo innovador y que conectase con el mayor número de público”. Con este objetivo, Carmen Quintana aparcó su trabajo en un negocio familiar y apostó por convertirse en franquiciada de Cellulem Block, “el concepto más amplio de centros de belleza con servicios para la celulitis, adelgazamiento, fotodepilación, antiacné, fotorrejuvenecimiento, despigmentación, tratamientos de belleza y gimnasia pasiva”. Dos años y medio después de aquella decisión, el balance es positivo y aún se felicita de la carambola que tuvo al dar con esta franquicia en Internet: “El mundo de la estética es muy amplio y tengo claro que sola no lo hubiese podido conseguir”.
El proceso fue rápido y una vez recibida la información con todo el soporte publicitario, tratamientos, aparatología, precios... no tuvo duda de que había acertado. “El concepto me convenció desde el principio y ahora mi trabajo se ha convertido en una auténtica pasión”, afirma esta franquiciada.
Un apoyo decisivo
Con una inversión cercana a los 80.000 euros, la calle Figueroa fue testigo de la inauguración de su centro en un local de unos 150 m2, que encontró rápidamente en pleno corazón de Arrecife. Con todo, el entusiasmo de Carmen no le impide reconocer los peligros de la empresa: “Considero que estoy comenzando, pues dos años y medio es muy poco, pero lo cierto es que todo está siendo sencillo; a pesar de los tiempos que corren, cuidarse se ha convertido en una prioridad”.
Contar con el respaldo de la central ha sido un buen punto de apoyo durante este tiempo. “Todo lo que he necesitado me lo han dado”, explica Carmen, desde el contacto con el arquitecto para el arreglo del local hasta la explicación para solventar el más mínimo detalle. Siento un gran apoyo, siempre están innovando con los tratamientos cosméticos, aparatología, etc.”.
Soñando con más
Con tanta variedad de tratamientos esta emprendedora confiesa no poder hablar de un sólo perfil de clientes “aunque la mayoría son mujeres entre 25 y 50 años, tenemos cada vez más hombres interesados en cuidarse”.
Respecto al futuro, “siento confianza, me gusta lo que hago y el producto que ofrecemos se ha convertido hoy en día en una prioridad para muchos. Tengo en mente abrir más”. A la espera de tomar la decisión estudia cada una de las cinco opciones de negocio que sobre las mismas bases propone la central.