Recalca que la experiencia y el apoyo de la central han sido decisivos para el buen funcionamiento de su primer gimnasio. Una actitud que le hace mirar el futuro con optimismo.
"Dada mi formación siempre deseé dedicarme a este sector. De una u otra manera. Formar parte de este gran proyecto de franquicia que es el centro Body Factory de Prado de Somosaguas, fue la mejor decisión para realizar mi sueño”. Gustavo Rodríguez es la cabeza visible de este gimnasio franquiciado por la empresa Hispafactory Gestiones Deportivas, en un proyecto participado por el propio Ayuntamiento de esta localidad madrileña.
Gustavo ya contaba con años de experiencia en la gestión deportiva antes de ilusionarse con este proyecto, lo que le ha permitido medir con mayor cualificación la ayuda prestada por esta central madrileña en el proceso de apertura del negocio. Desde el principio reconoció a Body Factory valores como su esfuerzo por ofrecer una atención personalizada a sus clientes, la apuesta por incorporar siempre las últimas tecnologías y tendencias del mercado y su pionera gama de servicios orientados a la mejora de la salud y el bienestar en general. Aún así se llevó una grata sorpresa durante la fase de arranque de negocio: “La experiencia de la central facilitó mucho la puesta en marcha del negocio y sobre todo sirvió para evitar ciertos errores. Otro aspecto importante que aportan es imagen de marca, en un centro propio te llevaría años conseguir lo que aquí tienes desde el primer día”.
Apoyo fundamental
Desde entonces han pasado 18 meses de la inauguración del centro en el Prado de Somosaguas. “El negocio tuvo una preapertura impresionante, la campaña de publicidad realizada desde la central fue buena y nos ayudó a arrancar el centro con muchos socios ya preinscritos”, recuerda Gustavo. Además contar con el apoyo de la central resultó decisivo. “Aparte de la formación a todos los empleados, la implantación de todos los protocolos, el gran apoyo en márketing y tener un tutor que te ayuda y orienta sobre cómo debes hacer las cosas, la relación fue y es muy directa”.
Una garantía de éxito
Con un perfil de cliente que acoge todo tipo de edades, “pero sobresale el de hombres y mujeres de 30 y 45 años para los socios”, este franquiciado se muestra optimista. “El futuro del centro parece prometedor, aunque la crisis económica nos afecta a todos, creo que a un año y medio de la apertura podemos decir que se presenta bien. La marca Body Factory está muy presente en el sector y su experiencia supone un garantía”.