Cuando una persona decide convertirse en empresario, hoy en día suele acudir a su cabeza el término franquicia, por todas las ventajas que conlleva montar un negocio utilizando este tipo de sistema. Sin embargo, antes de adentrarse en este mundo, conviene explicar sus diferencias con otras fórmulas comerciales y los pasos que todo candidato debería dar antes de llegar a ser un franquiciado.
Haciendo un poco de historia, la franquicia nació en Estados Unidos como tal sistema de colaboración empresarial, en la década de los años cuarenta del siglo pasado. De allí se fue extendiendo a otros continentes como el europeo, adentrándose por el Reino Unido y Francia, y llegando a nuestro país hace unos 25 años. Desde entonces, este modelo de negocio ha ido arraigando en la economía nacional, creciendo año tras año en el número de cadenas, de establecimientos franquiciados, de aperturas, de inversión, de empleo generado y de facturación.
La franquicia, que podemos definir como un sistema de cooperación entre empresarios, ligados por un contrato, en virtud del cual uno de ellos, el franquiciador, otorga a otros, los franquiciados, el derecho a explotar comercialmente una marca, a cambio de unas contraprestaciones económicas periódicas, asegurándoles una asistencia continua comercial o técnica, se ha convertido en una alternativa indiscutible y válida a la hora de adentrarse en el ámbito de los negocios.
Convivir con otras formas de comercio
Entre las oportunidades de negocio más destacadas, se pueden encontrar las siguientes:
• Centrales de compra: es un sistema que integra empresarios independientes unidos alrededor de un núcleo central, donde es habitual la existencia de un almacén regulador. Su principal diferencia con la franquicia radica en que no hay compromisos entre las partes; cada asociado puede ejercer la actividad con las pautas operativas que considere oportunas.
• Concesionarios: es una fórmula mediante la cual una empresa otorga a terceros el derecho a suministrar sus productos o servicios en una zona concreta. A diferencia de la franquicia no concede exclusividad.
• Oportunidades de negocio: aunque una franquicia es una oportunidad de negocio, ésta no es siempre una franquicia especialmente cuando se desentiende de sus asociados en cuanto firma el contrato.
• Redes de agentes: mediante la firma de un contrato, una persona física o jurídica, denominada agente, se obliga frente a otra a promover operaciones de comercio por cuenta ajena, es decir actúa en nombre de la empresa, no en el suyo propio.
• Sucursales: es un modelo de comercio integrado, puesto que la propiedad de todas las unidades de la red es de una única compañía. No se pueden considerar franquicia ya que no otorgan licencias para abrir locales.
Ventajas de la franquicia
Éstas son las más destacadas para una y otra parte:
Ventajas para el franquiciador:
• Le permite crecer de una manera más rápida, al compartir esfuerzos e inversiones con sus franquiciados.
• Le facilita un mayor poder de negociación con sus proveedores, lo cual le otorga unas mejores condiciones de compra.
• La creación de una red le posibilita contar con un canal a través del cual dar salida a sus productos o servicios.
Ventajas para el franquiciado:
• Le permite poner en marcha una empresa con la ayuda del franquiciador, que ya cuenta con una experiencia y un saber hacer demostrados, con lo que el riesgo inicial que existe al comenzar toda actividad se reduce considerablemente.
• Se beneficia de una formación inicial y continua durante todo el desarrollo del negocio, con el fin de tener éxito en su gestión.
• Se aprovecha de economías de escala, como campañas de publicidad comunes a toda la red.
• Abastecimiento de productos, sin necesidad de preocuparse por el tema logístico ni por buscar proveedores, que le suministra la central.
• En muchos casos cuenta con apoyos financieros, gracias a convenios de colaboración firmados entre la enseña y determinadas entidades bancarias, con el objetivo de ofrecerle condiciones ventajosas a la hora de afrontar los pagos a la central.
• Cuenta con una exclusividad territorial estipulada en el contrato, que le facilita operar en una zona concreta con la confianza de que en la misma no se instalará otro establecimiento de esa misma enseña.
• Puede aprovecharse de las sinergias de pertenecer a una cadena con una imagen de marca reconocida entre el público consumidor, incluso a escala nacional.
• Se puede beneficiar del estudio de nuevos productos o servicios, novedosos sistemas... por parte de la central, que los experimenta en establecimientos propios para comprobar su aceptación en el mercado, antes de ponerlos en práctica en los locales franquiciados.
Qué es una Franquicia
DICCIONARIO DE LA FRANQUICIA