La franquicia representa, hoy en día, el que quizás ya sea el sistema de expansión empresarial más empleado y desarrollado de las economías modernas. Cualquier empresa que goce de un adecuado posicionamiento en su entorno de actuación y que cuente con ciertas perspectivas de crecimiento, no puede dejar de ver en la franquicia una de las alternativas más rentables y eficaces para la consecución de todo objetivo relativo a la cobertura de nuevos mercados.
La decisión de franquiciar no podrá adoptarse jamás desde la inmadurez del negocio, desde la inexperiencia empresarial o desde la reducida rentabilidad de una actividad de reciente iniciación. Vamos a destacar, en términos generales, cuatro supuestos que han de manifestarse con rotundidad:
- En primer lugar, el empresario tendrá que corroborar la situación y previsible evolución del mercado en el que hubiese venido desarrollando su actividad o, en su caso, pretenda iniciarla. Para poder franquiciar con garantías de éxito, el mercado ha de mostrar excelentes perspectivas de crecimiento y contar con una amplitud suficiente que dé por buena cualquier previsión de equilibrio y constancia en la demanda.
- En segundo lugar, reafirmar la disposición de un producto o un servicio siempre original, diferente e innovador con respecto al ofrecido por la competencia y haber podido contrastar realmente su buen grado de aceptación.
- En tercer lugar, asegurarse de contar con un sistema propio de gestión y administración, suficientemente experimentado y que, siendo fácilmente transmisible a terceros a voluntad de la empresa, resulte difícilmente accesible para cualquier competidor en general.
- En cuarto lugar, la disposición de un buen producto correctamente gestionado en un mercado interesante, se hubieran traducido en claras ganancias para el empresario.
Reducción de los costes de expansión
Crecer con unos costes de expansión sensiblemente inferiores a los que corresponderían a un desarrollo directo mediante la apertura de unidades propias, proporciona a la franquicia su más indudable aliciente.
Amplitud y rapidez de crecimiento
El franquiciador ha de ser consciente que un rápido crecimiento puede acarrear numerosos problemas en caso de no adecuarlo, en todo momento, a las estructuras realmente disponibles. La expansión ha de ser siempre objeto de una planificación rigurosa y responsable.
Influencia en el entorno empresarial
Dado que las decisiones de la empresa no resultarán, en términos generales, ajenas al entorno en el que ésta desarrolla su actividad, muy especialmente, el que ésta se decante por franquiciar total o parcialmente su oferta, tendrá una influencia considerable ante colectivos más o menos involucrados con su actividad, a saber, los proveedores, los clientes y los competidores.
Proveedores
Ante una habitual centralización de compras en un planteamiento de franquicia, corresponderá al franquiciador la negociación de las condiciones generales de compra de los productos objeto de comercialización por parte de las futuras unidades franquiciadas.
Clientes
Frecuentemente, muchas empresas deciden franquiciar ante las numerosas ventajas que conlleva ante una red tradicional de distribución - reducción de intermediarios, mayores opciones de control, agilidad de decisión, minoración de devoluciones de stocks, ... -, pero supondrá la coexistencia de dos canales de distribución diferentes: una red de distribuidores-clientes y una cadena de establecimientos franquiciados.
Competidores
Sobre todo en sectores en los que aún no se hubiera instaurado la franquicia o en aquellos otros en los que este sistema es empleado de forma muy limitada, es más que posible, que en el momento en el que una empresa comience a franquiciar, las empresas de la competencia se vean obligadas a adoptar ciertas medidas como reacción ante la innovación introducida en el sector.
Mayor rentabilización del crecimiento
Resulta obvio que la franquicia supondrá para el empresario mayores opciones de rentabilización de su proceso de crecimiento, ya no sólo porque la mayor rapidez de expansión posibilitará un más amplio volumen de negocio y, en definitiva, facultará al empresario a conseguir mejores condiciones de compra o menores costes de producción.
Qué es una Franquicia
DICCIONARIO DE LA FRANQUICIA