Un emprendedor también debe contar con su sueldo ya que le permite recibir la compensación económica de tu trabajo con menores costes fiscales. Sin embargo, hay varios aspectos a tener en cuanto a la hora de calcularse un salario.
Realismo
El primer aspecto es el realismo. Desde el Centro de Iniciativas Emprendedoras (Ciade) de la Universidad Autónoma de Madrid se recomienda hacer los números y estudiar la viabilidad del proyecto retribuyéndose todo factor que participe en él.
Una vez que está decidido, lo primero que debes tener claro es cuánto y cómo. Cuánto quieres ganar y, luego, cómo se va a distribuir. Y para ello debes tener en cuenta una serie de parámetros que, en cada caso concreto, dependerán de diversos factores.
Circunstancias
El salario se debe fijar en función de lo que se esté pagando en el mercado para las responsabilidades que vayas a tener en la empresa; el sector en el que te muevas y, por último, el tamaño, la antigüedad y la experiencia de la empresa.
Perfil del emprendedor
El salario también depende de las características del emprendedor o franquiciado. Va con el carácter y su ambición. No significa que tenga un salario de mercado, ni que sea una cantidad simbólica, sino una cifra razonable para el trabajo que pueda hacer esa persona.
La forma
El sueldo es una herramienta de gestión muy útil para sacarle el máximo partido a todos los ingresos de la compañía que terminan en tu cuenta corriente. Dicho en otras palabras: te permitirá sacar el máximo rendimiento a tus beneficios, ahorrándote dentro de los límites legales, mucho dinero. Por tanto, es un elemento que no puede quedar al margen de tus previsiones.
Fijo + variable
Lo normal es que un sueldo variable se dé más en la fase de supervivencia y arranque del negocio, hasta que la empresa acabe de "madurar". Entonces lo conveniente es tener un fijo, que se puede complementar con bonus o retribuciones por consecución de beneficios.
Socios
Cuando el emprendedor no está solo, los sueldos deben estar fijados en función de las responsabilidades y de la posición de los socios. Es decir, deben fijarse en su condición de "asalariados", en tanto en cuanto cumplen una función en la empresa. Si uno es director general y otro director administrativo, no deberían tener el mismo sueldo porque las responsabilidades son diferentes, incluso ante la Ley.
Cómo Empezar
DICCIONARIO DE LA FRANQUICIA