La relación de esta emprendedora con la franquicia de Comess Group es aún anterior, ya que en 2002 comenzó a trabajar como empleada en el primer restaurante de Lizarran en Benidorm. “Todos estos años de relación con la enseña me han demostrado el valor de marca con el que cuenta Lizarran, de ahí que cuando nos ofrecieron abrir este nuevo restaurante, a pesar de que todo negocio implica un riesgo, contáramos con la máxima seguridad posible”, explica Gema Miras.
Respecto a la primera inauguración, esta multifranquiciada apunta que “el coste ha sido mucho menor, ya que el mismo local lo ocupaba una cafetería, por lo que las obras de acondicionamiento no han sido muy importantes. Aún así los comienzos son siempre complicados, cada restaurante tiene que adaptarse a lo que demandan los clientes de la zona, y los empleados tienen que asimilar el estilo de servicio que quieres ofrecer, luego te encuentras con trabas de las administraciones”. A pesar de las dificultades, Gema destaca la labor de los supervisores de zona que dispone la enseña “que son muy importantes y creo que no tienen el reconocimiento que se merecen dada su gran labor”.
Al ser consultada sobre lo conveniente de iniciar un negocio dada la actual situación económica, Gema Miras responde: “ahora mismo la gente necesita un respiro, salir a disfrutar, y en Lizarran lo que ofrecemos es pasar un buen rato, ya sea alrededor de un pincho, con una comida o un simple café”. Y concluye: “la marca funciona y te apoya, desde la negociación con los proveedores a nivel nacional, pasando por el departamento de I+D, gracias al cual no te quedas estancado con el mismo menú, pero disponiendo de un local adecuado todo lo que necesita el negocio para funcionar es cariño”.