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La crisis no afecta a todos por igual. El comercio familiar y las pequeñas cadenas se hallan en una situación preocupante, según las asociaciones del sector y las fuentes sindicales. Un poder adquisitivo a la baja, el miedo al paro, la liberalización de los horarios y la polémica Ley de Modernización del Comercio pueden echar el cierre al comercio tradicional español. La llamada de atención de este gremio se basa en datos como los ofrecidos en el informe de la oficina estadística comunitaria, Eurostat, que ha situado a España junto a Luxemburgo, como el segundo país europeo donde más bajaron las ventas del comercio minorista, el 5,9%, respecto a julio de 2007. Con una caída del 8,5%, únicamente Letonia supera el descenso experimentado en nuestro país.
El Eurostat ha señalado que las ventas bajaron en julio en España más del doble de lo que lo han hecho en la eurozona (un 2,8%) y la Europa de los 27 (1,1%). Por el contrario, Rumania protagonizó el mayor incremento (18,4%), seguida de Eslovaquia (6,8%) y Polonia (6,6%).
Las causas de este descenso son para la madrileña aCHe, Asociación de Comerciantes, Pequeñas y Medianas Empresas Chamberí Excelente, la disminución del gasto de las familias y el parón del consumo ocasionado por la crisis económica. La asociación también ha constatado como en el sector minorista ha empezado a bajar el número de empleados, algo que no sucedía desde 2004.
Según la agrupación aCHe, la nueva Ley de Modernización del Comercio, sumada a la crisis económica, podría suponer la desaparición del 30% de los pequeños y medianos comercios.
Prueba de todo ello, es el último informe del Instituto Nacional de Estadística. Éste refleja que las empresas con un único local, negocios familiares y cadenas pequeñas son las más castigadas por la crisis. Asimismo, según el INE, el encarecimiento de la vida, la subida de las hipotecas y la caída del poder adquisitivo son los tres factores que más inciden en el gasto de los hogares y que terminan afectando al comercio minorista.
Ataque a la liberalización
Además del descenso de negocio se une un problema más: la subida de precios por la liberalización de horarios comerciales. Esta fue una de las conclusiones del informe “El sector de comercio minorista. Perspectivas sociales desde el análisis económico y laboral” elaborado por CC OO el pasado mes de julio para la comunidad de Madrid.
Esta tesis también es defendida por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) que señala que el trasvase de consumo que se está produciendo desde el pequeño comercio al mediano es atribuible a esta liberalización. Una situación en la que se ven favorecidas las empresas de franquicias.
Otra circunstancia que, según aCHe, hace más vulnerable al pequeño comercio frente a las grandes superficies son los altos alquileres de los locales que firmaron en época de bonanza económica, y que está haciendo que muchos comercios, sobre todo de textil y complementos, estén cerrando sus puertas. En cambio, las grandes firmas de moda y decoración tienen más capacidad de negociación y consiguen rebajar sus alquileres hasta un 20%.
El presidente de esta asociación, Eduardo Molet, destacó que la debilidad constatada del pequeño comercio es especialmente significativa en la Comunidad de Madrid, donde la concentración de centros comerciales (441 metros cuadrados por cada 1000 habitantes), prácticamente duplica la media española, que está en 261 metros. Asimismo, esta organización considera necesaria la puesta en marcha de un plan de competitividad para hacer frente a la crisis del comercio minorista.
En la misma línea, el secretario de Política Institucional de CC OO de Madrid, Jaime Cedrún, explicó que los efectos de la crisis sobre del comercio madrileño son superiores a la media del Estado, una caída del 6% frente al 4%. |