En la situación económica actual, la firma frenará su crecimiento: la compañía pasará del 10% del pasado año (315 millones de euros) al 2% previsto para el final de ejercicio. Aunque para Urcelay es difícil dar con una cifra concreta hasta que no termine la época navideña, temporada que supone el 56% de las ventas, pero en cualquier caso no ven probable “crecer por encima del IPC”.
Una de las medidas que Toys ‘R’ Us va a llevar a cabo para compensar la bajada de ventas, es orientarse a productos para el bebé. De hecho, la estrategia a seguir es abrir establecimientos independientes al lado de su centros actuales que se centren en exclusividad en productos para los bebés. Asimismo, también apuestan por extenderse con su red de formato reducido, en localidades más pequeñas.
Sin embargo, la diversificación de la compañía va más allá. La empresa juguetera intentará lanzar acuerdos con diferentes firmas para obtener un valor común. La venta de dispositivos de reproducción portátiles, nuevas sillas para bebés o acuerdos con al industria automovilística para desarrollar productos de bebés para el coche, son algunos ejemplos de su nueva estrategia.
Las inversiones de la compañía no sufrirán recortes con los nuevos objetivos, aunque si se llevará a cabo una “reducción severa de gastos”, según el presidente. Otro de los aspectos en los que la firma no escatimará será la publicidad ya que Antonio Urcelay lo considera “un error. Las empresas dejen trabajar para estimular el consumo. De lo contrario, se entraría en un círculo vicioso”.
A pesar del complicado momento, el presidente europeo de Toys ‘R’ Us cree que el sector en el que opera la compañía se verá menos resentido ya que “no es tan racional, sino que entra en juego lo emocional”.
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