El nuevo establecimiento de Oporto consta de 260 metros cuadrados y dará trabajo a más de 16 personas. Para garantizar el buen funcionamiento del restaurante, la central de franquicias ha trasladado a un equipo de profesionales que se ha responsabilizado de supervisar cada una de las fases de la apertura.
Por otro lado, al igual que el restaurante ubicado en Lisboa, el nuevo establecimiento ha adaptado su carta a las preferencias gastronómicas portuguesas con la incorporación de platos típicos del país, sumados a la variedad que Cañas y Tapas ofrece en el mercado español.
Pero no ha sido sólo Portugal el principal foco de la cadena dentro de sus planes internacionales, ya que Cañas y Tapas ha desembarcado recientemente en México, donde la enseña pretende continuar su expansión mediante aperturas en las principales ciudades del país. Por otro lado, la enseña cuenta con un total de 80 establecimientos repartidos por toda la geografía española.
La Compañía Nacional de Cañas y Tapas, creada en 1999, es propiedad de Grupo Zena, que a su vez explota diversas enseñas en España, como Foster’s Hollywood o California.
Para instalar una franquicia de esta cadena es necesaria una inversión que oscila entre 180.000 y 300.000 euros.