La compañía cervecera Damm adquirió recientemente una participación minoritaria en el grupo Rodilla Sánchez, hecho que le ayudará a desarrollar su plan de expansión a tres años. Este plan de expansión pasa por llegar a los 120 establecimientos, frente a los casi 80 que tiene en la actualidad. Para el presente ejercicio, pretenden llegar a los 85 locales y como señala su presidente, “será una expansión mixta, tanto en tiendas propias como en franquiciadas”.
Como asegura Bernardo, “este número de establecimientos es la cantidad adecuada que podemos abordar sin que se produzca una falta de calidad en las aperturas, tanto por ubicaciones como por la formación del franquiciado o del personal que conlleva”. Además añade que “si queremos hacer una expansión con calidad se requiere marcar unos límites razonables de crecimiento y pensamos que esos son los límites que podemos abordar con seguridad”.
Las zonas prioritarias de expansión serán Levante y Cataluña, ya que Madrid cuenta con más de 60 establecimientos y le consideran un mercado “bastante atendido”, aunque el grupo tampoco descarta otras localizaciones como Castilla y León, Castilla La-Mancha o Cantabria.
Además, la compañía pretende cambiar su filosofía y apostar por la “innovación permanente” en sus productos, que aportarán un valor añadido a la hora de comer.