“Tras detectar un vacío en el sector bebé/infantil en los productos textil/hogar, y dado el espectacular incremento de su demanda, Textura ha decidido cubrir ese nicho ofreciendo productos especializados, a los que aportará su experiencia, buen gusto y calidad”, destacan desde la compañía.
A finales de noviembre, la cadena abrió su primer establecimiento en Barcelona, situado en el centro comercial L’Illa Diagonal, que en este tiempo “ha dado un buen ritmo de ventas”. En la actualidad, la central ha comenzado el proceso de captación de franquiciados, cuyo perfil ha de ser el de una persona emprendedora, con visión de negocio y claramente enfocado a la venta.
Las capitales de provincia son su primer objetivo geográfico para instalar estos locales, que deben situarse en zonas comerciales de primer orden o en centros comerciales.
En cuanto a las condiciones económicas, una tienda Textura Baby precisa del desembolso de un canon de entrada de 6.000 euros y un royalty de explotación de 1,5% mensual de la facturación neta. No hay canon de publicidad, y la dimensión mínima del local parte de los 30 metros cuadrados.