Para llevar a cabo su crecimiento la compañía ha diseñado un nuevo plan de expansión con el que pretende consolidar su presencia en todo el país. El objetivo es alcanzar el liderazgo del sector en España como ha sucedido en otros países. Como consecuencia de este desarrollo, se espera que la facturación de la enseña aumente proporcionalmente al número de nuevos establecimientos abiertos. De este modo, la red alcanzaría al final del presente año una facturación superior a los dos millones de euros. Cifra de la que se deduce que cada franquiciado obtendría una facturación media al año de 200.000 euros.
En cuanto al ámbito internacional, la cadena está presente en más de 30 países y cuenta con más de 1.400 establecimientos, lo que ha llevado a la compañía a configurar una amplia estructura empresarial de más de 4.000 empleados. En palabras de Hargreaves, “creemos que hay un importante potencial de crecimiento en España. Nuestro principal problema es la falta de conocimiento por parte de la sociedad de los servicios que ofrecemos. Tenemos mucho trabajo por delante, pero estamos seguros de que Cartridge World se ha convertido en el líder del emergente sector de las tiendas de recarga de cartuchos de tinta”.
De forma paralela, Cartridge World va a realizar un gran esfuerzo para reforzar la estructura de su central para seguir garantizando un excelente servicio a su red de franquiciados en España, al igual que hace en todo el mundo.
Desde que comenzó su actividad en 1988 la empresa se ha hecho un hueco en el mercado internacional gracias a una idea empresarial que ha logrado reunir rentabilidad y ecología en un mismo concepto. El responsable de Expansión de Cartridge World, Eduard Guillera asegura que “el mensaje que se transmite desde nuestras tiendas –Rellene y ahorre– resume a la perfección la esencia de la enseña”.
Y es que Cartridge World, ofrece al consumidor una alternativa económica y fiable a la hora de rellenar sus cartuchos de tinta o tóner –permite un ahorro de hasta el 50% sobre los precios de los consumibles originales–, y por otro lado supone también una alternativa ecológica de calidad garantizada a los consumibles originales –al evitar desechar material plástico en los vertederos contribuyendo a preservar el medio ambiente, impidiendo que más de nueve millones de cartuchos y residuos plásticos acaben en la basura cada año–.
Actualmente, sólo se reciclan el 15% de los cartuchos que se desechan, lo que se traduce en un mercado con enorme potencial de crecimiento. De hecho se calcula que sólo en 2005 se vendieron en Europa 390 millones de cartuchos, valorados en 16.000 millones de euros.
Cartridge World permite la posibilidad de rellenar los cartuchos de tinta de forma rápida y cómoda, “a un precio muy por debajo del que presentan los fabricantes tradicionales”, aseguran desde la cadena y la inversión necesaria para instalar una franquicia de este negocio parte de los 55.000 euros en función del local para territorios con más de 50.000 habitantes.