Asimismo, tras esta operación el Grupo Farga (Farga y Farggi) estima alcanzar los 70 millones de euros de facturación en el año 2009, según su presidente. La adquisición de la fábrica, propiedad del grupo Unilever, incluye el acuerdo de absorber 85 personas de la actual plantilla de Frigo del total de 268 empleados que trabajaban en la factoría. Para el resto de trabajadores que finalmente no pasen a formar parte de la plantilla de Farggi, Unilever ha planteado prejubilaciones y bajas incentivadas.
Esta operación supondrá un significativo avance en la estrategia de crecimiento de Farggi como fabricante de postres (helados y tartas) para su red de tiendas, para el sector de la restauración y de la alimentación. El proyecto de futuro es que esta nueva instalación absorba los crecimientos de la compañía.
El grupo Farga cuenta en la actualidad con 90 locales de Farggi a nivel nacional e internacional y la cadena de tiendas-restaurantes Farga en Barcelona, cuna de todos sus proyectos. Las franquicias de Farggi se dedican a cafetería y heladería y suponene una inversión de 200.000 a 300.000 euros, con un canon de entrada de 20.000 a 36.000 euros. La población mínima de expansión es de 20.000 habitantes y ya cuenta con representación en Cataluña, Madrid, Levante, Andalucía, Baleares y Canarias.
Unilever con sede en Holanda argumentó su decisión de cierre en la baja productividad de la factoría. Según sus datos, la fábrica de Frigo trabajaba al 50% de su capacidad ya que su producción equivalía a el 4% de todo el volumen europeo de la compañía. Este bajo rendimiento lo convertían en la planta con mayores costes de producción de la que el 60% se destinaba al exterior y el 40% al mercado español.