En 1997 nace Beal Trading, una empresa que ha venido desarrollando un concepto de negocio bajo la marca Dead Sea Natural Therapy. La creadora y fundadora del concepto Massada, Begoña Vega, inició la cadena de franquicias a partir de su propio centro que llevaba funcionando con gran éxito durante más de 25 años, y abrió su primera franquicia en el año 2001. Su trabajo de investigación en el mundo de la estética y la salud, unido al conocimiento de muy diferentes disciplinas bioterapéuticas le llevaron a crear una fórmula de trabajo propia totalmente protocolarizada: el Método ECOA, basado en la energía, color y aroma. Su finalidad es prevenir deterioros, retardar el envejecimiento, mejorar la calidad de vida y, como consecuencia, potenciar la belleza.
“Todo esto se consigue a través de unos tratamientos y unos productos únicos desarrollados en nuestros laboratorios por el equipo de I+D+i”, dice Vega. “Productos naturales y minerales, sin aditivos químicos que unen todo el conocimiento ancestral junto con las últimas innovaciones en cosmetología. Gracias a la calidad y la innovación de nuestros productos y tratamientos, hemos conseguido que Massada sea la marca por excelencia de alta cosmética natural”.
En 2006 se incorpora a la empresa un nuevo capital accionarial que permite afianzar la estructura de la empresa y desarrollar todas las áreas de negocio, a la vez que se consolida su crecimiento. Además, se acomete el proyecto de mejora de imagen corporativa, tanto de diseño de imagen de centros como de packaging. “Al mismo tiempo, la estructura que da soporte a las franquicias desde la central se amplía. Esto permite desarrollar todos los servicios enfocados a mejorar y afianzar la estructura y rentabilidad de nuestros centros: se crea la escuela de formación, márketing, gestión comercial...”, explica la responsable de Expansión. Gracias a este sólido planteamiento empresarial durante el año 2006 Beal Trading lanza una nueva imagen para sus centros bajo la marca Massada.
Innovación y desarrollo
Massada desarrolla un método de trabajo único y ofrece una amplia gama de tratamientos que abarcan estética anti-aging, recuperación funcional o tratamientos antiestress, tratamientos faciales y corporales: celulitis, reductores, circulatorios, circuitos termales, relajantes, etc. Estos tratamientos utilizan innovación y desarrollo, siempre con productos naturales y con masajes manuales, una serie de disciplinas no agresivas para que cada persona consiga su equilibrio.
“Nuestros centros son espacios de diseño, con una imagen moderna, diferente y cuidada. Todo está pensado y diseñado para que el clien te perciba desde el momento que entra los beneficios de los tratamientos y productos”, recalca Vega. Los centros disponen también de una zona de venta al público, donde se pueden testar los productos y personalizarlos para cada cliente según su piel.
Expectativas de crecimiento
“El perfil del franquiciado Massada se corresponde con el de una persona con carácter emprendedor, que busca incorporarse a través de la franquicia en un negocio del sector de la cosmética. El franquiciado puede ser un mero inversor, sin estar involucrado en su marcha diaria, siempre y cuando cuente con personal de confianza que esté comprometido con los resultados”, concluye Vega. La inversión inicial es de 90.000 euros aproximadamente, con un canon de entrada de 15.000 euros ya incluido. Actualmente la red cuenta con 18 franquicias y dos centros propios, y espera abrir otros dos centros más antes de que finalice el año. La marca además, comenzará sus planes de expansión internacional para el año 2009.