La crisis impone nuevos modelos de consumidores. Así, estudios como el Panel de Hogares Nielsen colocan a las parejas mayores de 45 años con hijos adultos o emancipados se posiciona como el grupo que menos ha modificado sus comportamientos de compra lo que supone un colectivo en el que fijarse para las marcas.
Sin embargo, no son los únicos que no han variado sus comportamientos de compra. También los seniors, parejas de entre 55 y 65 años que disponen de tiempo, dinero y una vivienda amortizada que ya no comparten con sus vástagos, constituyen un colectivo de primer orden por el que apostar en las estrategias de sus marcas.
Dentro de esta tipología de la que se ha hecho eco el diario Expansión, destaca también los DINK (siglas en inglés de Double Income, No Kids) que, aunque es reseñable su pérdida de importancia por el descenso de su número a causa del desempleo, siguen siendo un coelctivo muy deseado.
Los singles, aquellos que superan la treintena y son independientes y a los separados sin descendencia, se fijan mucho en las marcas y están muy influidos por las redes sociales. Su ventaja es que gastas mucho en las compras y no miran el precio de los productos.
Sin embargo, los más afectados por la actual situación económica son los mileuristas, sobre todo los boomers, ya que en su mayoría nacieron en los postreros 70 y primeros 80.
En el lado opuesto, las familias con hijos aparecen como las que más han recortado sus gastos. Han optado por acudir a los supermercados de forma más fragmentada para derrochar menos, lo que no siempre supone un ahorro garantizado.
En definitiva, cada colectivo actúa de una forma concreta para hacer frente al chaparrón económico, pero son las marcas las que necesitan encauzar sus estretgias eligiiendo en que grupo tienen que hacer incapié.
Queremos saber tu opinión