El resultado principal es esperanzador, ya que el 62,5% de las enseñas asegura contar ya con un programa de RSC definido, mientras el 31,3% pasa por una etapa de estudio de las posibilidades. Sólo el 6,2% admite no contar por el momento con estos proyectos en su estructura.
Mª Luisa de Lamor, responsable de Relaciones Institucionales y Comunicación de Clínicas Vital Dent afirma “La RSC forma parte de la filosofía de una compañía. En nuestro caso, la Fundación Vital Dent, con sus 10 años de vida, es una institución absolutamente consolidada y su acción no se ve interrumpida independientemente de la situación económica. Debemos seguir dando apoyo a todos aquellos proyectos de ayuda a quienes más lo necesitan, y más aún si tenemos en cuenta la situación de crisis”.
RSC y crisis
En cuanto a si la RSC y la crisis son compatibles, Francisco Sosa, director de Relaciones Externas de MRW señala que “más que de compatibilidad hay que hablar de necesidad: las empresas que gestionan bajo conceptos de RSC -es decir, hacen correcta ética y transparente gestión económica, fomentan el respeto hacia el medio ambiente y hacia las personas internas y externas de la entidad- evitan en gran parte que los procesos de crisis les afecten en gran medida”.
Óscar Gil, director del Departamento Jurídico de Carlin, afirma, por su parte: “La responsabilidad social corporativa no se resume en acción social ni en las donaciones que hacemos las empresas, no es un gasto a eliminar sino una forma de hacer negocios que debe impregnar la filosofía y la actuación de toda la compañía, y más que nunca en crisis”.
En cuanto al destino de los fondos recaudados por las cadenas, las ONGs sociales o dedicadas al desarrollo social son las organizaciones que acaparan la mayor parte de las respuestas con un 37,9%, seguido por el 24,3% de las enseñas que dirigen sus aportaciones a programas medioambientales y de sostenibilidad. Por su parte, el 13,5% cuenta con fundaciones impulsadas por la propia empresa, mientras un porcentaje idéntico cambia cada año el destino de lo recaudado. Finalmente, el 5,4% promociona programas de investigación o salud.
Acercamiento a la sociedad
Varios son, en opinión de las centrales, los beneficios que la RSC puede aportar a una red de franquicias, si bien el acercamiento de la empresa a la sociedad es el valor más resaltado, con el 35,2% de la muestra. De esta opinión es Carlos Peiró, director general de Sun Energy que sentencia: “Existe una gran sensibilidad acerca del compromiso social. Las RCS mejoran la imagen de marca y la hacen socialmente responsable, por lo tanto son un buen canal para acercarse más a la sociedad”.
En cuanto a las ventajas intrínsecas para la compañía, las centrales señalan de forma mayoritaria la mejora de la imagen de marca –32,4%– y la cohesión que estas acciones producen en la red –22,5%–, mientras los incentivos fiscales que proporciona se queda con un 9,9% de las respuestas.
Así lo resume Rubén de los Ángeles, gerente de Eurotex: “La RSC es óptima desde todos los puntos de vista: ayuda a la sociedad y a la vez repercute en buena imagen para la empresa, desgrava y crea sentido de pertenencia al grupo, si bien lo más importante es que ayudas al desarrollo de la sociedad”.
Lo que piensa el franquiciado
Así pues, aunque las empresas tienen claro el por qué de establecer políticas de RSC, el sistema cuenta con otro estamento, el franquiciado, que pudiera opinar diferente de la central, si bien el 63,3% de las cadenas asegura que su red en la mayoría de los casos valora su apuesta por la acción social. El 36,7% restante reconoce que en general lo respetan, pero no siempre lo ven como una prioridad.
Hay más consenso en cuanto a la etapa de desarrollo de la RSC en la franquicia, donde un 80,6% confirma que cada vez hay una mayor concienciación sobre estos temas. Es el caso de Helena Muñoz, coordinadora de Márketing de 5àSec, “afortunadamente, cada día estamos más concienciados con el cuidado al medio ambiente, el respeto a los derechos humanos y el desarrollo ecosostenible, lo que influye tanto en las decisiones del consumidor como en las del inversor”.
Mientras, el 19,4% cree que todavía son pocas las redes que realizan acciones sociales. Sin embargo, más escépticos se muestran sobre el objetivo real que algunas empresas pretenden con la RSC: una de cada dos enseñas cree que en ocasiones se hace un “uso interesado” de la acción social. Carlos Parra, director de Franquicias de LDC sentencia así: “Todas las acciones tienen como fin un uso interesado. Las empresas no son ONGs y se deben a sus socios y accionistas, por lo cual las políticas de RSC tienen que llevar aparejados beneficios a la empresa”.
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