Existen, aunque realmente son pocos, los temas en los que se consigue casi unanimidad de criterios dentro del sector de la franquicia. Pues bien, la inminente subida del IVA es uno de esos temas, como bien refleja que el 92,1% de las cadenas se muestren en desacuerdo con esta medida adoptada por el Gobierno, y tantos o más estén convencidos de que “se podría haber evitado”. Ésta es la principal conclusión de la encuesta realizada por Franquicias Hoy acerca del incremento del citado, y que se hará efectivo a partir de julio.
De esta opinión es David Moya, director general de Look & Find que señala: “El objetivo de la subida es incrementar la recaudación para hacer frente al excesivo déficit público en un momento económico muy delicado que puede afectar seriamente a la recuperación de la economía. No sólo se podría haber evitado sino que debería haberse hecho adoptando medidas dirigidas a reducir el enorme gasto público y de las administraciones, lo que haría innecesario incrementar el IVA”.
En la misma línea se sitúa Marco Antonio García-Baile, director general de 5àSec España que afirma que “el aumento del IVA en el mercado subirá la inflación, hará perder poder adquisitivo a las familias y se venderán menos unidades de los productos y servicios más elásticos. Eso sin mencionar el peligro para el consumo del posible efecto redondeo que, recordemos, ya tuvo lugar cuando adoptamos la moneda única”.
Las cadenas están molestas con un incremento impositivo cuyo coste real, según tres de cada cuatro enseñas, asumirá finalmente el consumidor. Para el 24,3% restante, será el empresario quien cargue con la subida, algo que ya han avanzado gigantes como Carrefour o Inditex. También lo hará Sensebene, según informa Araceli Caballero, su directora de Márketing: “Nuestra cadena será de las pocas franquicias que asumirá el IVA, ya que creemos que esta política nos permitirá beneficiarnos en tres puntos: fidelizar a la clientela, ya que verán como un esfuerzo esta actitud, mantener la competitividad en el sector y aprovechar que otros sí subirán sus tarifas”.
Esto puede ocasionar problemas. Según menciona Honorio Fernández, director general de La Alpargatería, “la subida se asumirá como un coste interno, ya que los esfuerzos realizados durante los dos últimos años para ser más competitivos y ofrecer la mejor calidad/precio se verán tirados al traste si el cliente percibe un incremento en los precios”.
Ahora bien, lo más normal será que el incremento se diluya entre proveedores, la propia compañía o el cliente. Los promedios aquí son más parejos: el 51,3% de las enseñas cree que el porcentaje mayoritario de la subida repercutirá en el precio final del producto/servicio, mientras el 43,6% opina que las centrales lo asumirán como un coste interno. Sólo el 5,1% especula con que los proveedores serán los perjudicados.
Del lado del producto se encuentra Ramiro Gómez, director de Internacional de Lizarran que ratifica que “no hay que ser un experto en economía para darse cuenta de que un incremento de los precios a la fuerza ha de afectar al volumen de clientes que van a consumir dichos productos o servicios. Había un cierto repunte desde primeros de año: el asunto es saber si ahora será un número elevado o no de ciudadanos el que renuncie a consumos concretos o aplace su decisión de compra”.
Del lado del coste interno se sitúa Jorge Arumí, director de Expansión de Levi Strauss. “La subida se asumirá como un coste interno. Las cadenas que tienen franquicias no pueden reducir más el margen a sus franquiciados o los enviarán a la bancarrota. Hemos tenido años de bonanza en los cuales nadie ha dicho prácticamente nada y ahora que estamos en la crisis más importante de la historia del país nos suben el impuesto que más frena el consumo”, sentencia.
Ralentizará el consumo
En cualquier caso, el realmente “perjudicado” será el consumo, cuya reactivación se ralentizará con esta medida, según el 69,4%, mientras el 16,3% admite que será la creación de empleo, y el 10,2% que el damnificado será el beneficio empresarial.
Así, Mario Antón, director de Expansión y Franquicias de Santiveri relata: “Desde el cuarto trimestre del año pasado hemos observado que existe un ligero repunte del consumo, aunque en este primer trimestre se ha ralentizado un poco, porque existe desconfianza y además la situación no mejora. La subida del IVA ralentizará la reactivación”.
En cuanto a los sectores, automoción (20,8%), mobiliario y electrodomésticos (15,3%) y hostelería (12,5%) serán las actividades cuyo consumo se verá más afectado por la subida. Y precisamente la hostelería y, por extensión, el turismo, serían los sectores “estratégicos” que el 52,6% de las enseñas eximirían de aplicar esta medida, por un 47,4% que consideran que el incremento debe atañer a todos por igual.