La compañía que ahora se lanza a la franquicia ha alcanzado notoriedad por sus obras residenciales, donde no sólo ofrece instalaciones eléctricas sino que ofrece su experiencia en telecomunicaciones, instalaciones de garajes, de aire acondicionado, domótica o detección de incendios. Además, Imaga realiza también instalaciones en locales comerciales, hospitales, naves industriales u oficinas.
Manuel García Raya, fundador de la compañía, explica que “como central franquiciadora y contratista de la Administración Central y de la Generalitat Valenciana, Imaga cuenta con una posición privilegiada para derivar las instalaciones adjudicadas por concurso público a sus franquiciados a nivel nacional”. La central espera cerrar el ejercicio con cinco franquicias y abrir seis y siete más respectivamente en los próximos dos años, y cifra en 35 unidades abiertas su límite de desarrollo en España.
En cuanto al perfil, Imaga busca personas emprendedoras dentro del sector eléctrico, y avisa que “aunque el inversor también tiene cabida en la red, el perfil idóneo será el de un franquiciado gestor, que ya opere en el sector y gestione su propio negocio a nivel local”.
Para montar una franquicia de Imaga se necesita una inversión inicial de 11.000 euros con un canon de entrada de 7.000 euros. El royalty, por su parte, supone un 2,5% y el canon de publicidad asciende al 1,5%. Asimismo, el concepto requiere una población mínima a partir de 50.000 habitantes.