El mayor directorio de franquicias con noticias, entrevistas y reportajes sobre oportunidades de negocio en España

    •  
       
    •  
       
    •  

Montar un negocio

Amigos, socios y franquiciados

delicious yahoo meneame fresqui

Lunes, 23 de mayo de 2011 | 18:07 h

Buscar un socio con el que montar una empresa y entrar en el mundo de la franquicia no es muy habitual en España. Sin embargo cada vez son más las personas que apoyados en amigos, familiares o compañeros de trabajo deciden lanzarse y convertirse en sus propios jefes. Diversificación del riesgo, aprovechamiento de sinergias y capacidad para multifranquiciar son las ventajas que este perfil de asociados ofrece a la central.

Amigos, socios y franquiciados

Indiferente para unos y preferible para otros, lo que no escapa a los franquiciadores es que las asociaciones entre emprendedores presentan mayor seguridad financiera a ojos de quienes tienen que apostar por ellos, además de ser un modelo adecuado si la ambición es aumentar las unidades de negocio de la enseña en que se trabaja. La experiencia demuestra que cuando se consigue una buena compenetración entre los caracteres y funciones a desarrollar, se puede lograr la llave del éxito empresarial. Y es que muchos emprendedores en potencia sólo necesitan el empujón del socio optimista.

Los franquiciados con los que se ha conversado para este reportaje han coincidido en una cosa: no se imaginan esta andadura sin sus compañeros de viaje, sin sus socios, que en todos los casos también son sus familiares o amigos. Si bien es cierto que en España no es tan habitual como en el sistema empresarial sajón, “no es algo infrecuente”, comenta Christian Lagardère, director de Franquicia de Carlin, cadena de papelería que tiene entre sus filas a varias sociedades formadas por emprendedores.

La opinión de Héctor Díaz-Reimóndez, consejero delegado de Escuela Infantil Nemomarlin, va más allá, y piensa que “en España no hay tradición empresarial emprendedora al mismo nivel que entre los anglosajones”. No obstante, opina que “cada vez encontramos más asociaciones que defienden los intereses de los emprendedores”.

La realidad es que cada vez son más las personas que se lanzan al autoempleo por el método de la franquicia, y empezar ese viaje acompañado de alguien de confianza puede ser muy beneficioso para ambas partes. Y si no que se lo pregunten a María Goya y María del Mar Castillo, primeras franquiciadas en España de la firma de moda italiana Sandro Ferrone, y en concreto a Goya, quien no duda en admitir que “de no ser por lo positiva que es mi compañera, nunca me habría atrevido a hacerlo”. Y es que su historia tiene miga, y mucho valor.

Ambas trabajaban como empleadas en una tienda de moda en Pamplona cuando su jefa les dijo: “Perdemos dinero. Lo siento, no puedo mantenerla abierta, tengo que cerrar”. La reacción de cualquiera habría sido aumentar las listas del paro mientras se valora cómo salir del bache, “pero no queríamos quedarnos inactivas, así que decidimos arriesgarnos”, confiesa Goya. Un año después de ese anuncio pueden presumir de permanecer en el mismo local en el que trabajaban pero con una enseña distinta. Eso sí, siendo sus propias jefas.

El caso de Sergio y Álvaro Madrigal es distinto, y más familiar. Además, su forma de llegar a la franquicia dista mucho de la anterior situación límite descrita. “Nos gusta mucho el sector de los gimnasios y veíamos oportunidad de crecimiento; teníamos un trabajo y lo queríamos compaginar con esta actividad”, comenta Sergio Madrigal, “así que nos acercamos a una feria de franquicias, lo que nos ayudó para decantarnos por la cadena Body Factory”. Si bien es cierto que el comienzo fue menos fortuito y estaba todo más calculado para compaginarlo con su trabajo, “al final lo dejamos y nos dedicamos al cien por cien a la franquicia”, comenta uno de los hermanos Madrigal; lo que demuestra que para llevar un gimnasio de esa talla es necesario emplearse “full time”, concluye.

No podía faltar un ejemplo en el extenuante sector de hostelería. Y de telón de fondo otra vez la crisis, que parece se ha convertido en aliada indeseada de la franquicia al despertar vocaciones empresariales. De ahí surgió el establecimiento Saboreaté y Café que regentan Cinta Luengo y Mamen Jiménez, quienes estando las dos trabajando para empresas pequeñas –“sueldos pequeños”, ellas indican–, y ya teniendo “una cierta edad, pensamos que intentar tener ingresos extra de cara a ganar una estabilidad sería muy bueno, sobre todo viendo que nuestro futuro laboral en nuestras actuales responsabilidades no estaba nada claro”. En este caso, los motivos no eran únicamente laborales ya que “la inversión era muy elevada para abordarla una de nosotras por lo que si juntábamos los ahorros de las dos sería más viable”. Un ejemplo claro de que este tipo de asociaciones puede ser de gran ayuda para emprendedores que apuestan por franquicias que requieren de mayor inversión.

Por su parte, Ángel Asenjo, Miguel Familiar y Daniel García, que van ya por su quinta tienda con la cadena de papelerías Carlin, también se conocían de la empresa en la que trabajaban; una distribuidora que fue a la quiebra, lo que les inclinó a estudiar fórmulas para convertirse en sus propios jefes. Así, en una visita a una feria de franquicias “nos decidimos por Carlin, sin ir con una idea predeterminada pero buscando algo cuya gestión se adecuase a nuestro perfil de administrativos. Además, el proyecto de Carlin nos convenció, era muy serio”, comenta Daniel García.

En el caso de las centrales a la hora de elegir franquiciados, llama la atención que no sea un perfil muy demandado frente al emprendedor individual, pero una vez se conocen los argumentos de los expertos se puede comprender. Es el caso de Díaz-Reimóndez, quien apunta que “preferimos emprendedores unitarios por la sencilla razón de que los diferentes puntos de vista de los socios pueden chocar entre sí y perjudicar la buena marcha del negocio”. Por su parte, Lagardère, opina que “es indiferente, ya que es algo que depende solamente del perfil de los candidatos, que deben ser los adecuados”; opinión que concuerda con la del presidente de Saboreaté y Café, Mario Rubio, que argumenta que “nos es indiferente, sólo miramos las características del emprendedor”. En este caso, la compenetración entre socios debe ser fundamental para convencer a la central de que su fórmula en equipo es mejor que cualquier otra.

Pero también existen grandes ventajas que las centrales conocen, como que, “llegado el caso, la multiplicación de aperturas de centros franquiciados, uno por cada socio, puede ocurrir relativamente pronto además de poseer más energía que un emprendedor individual”, admite Díaz-Reimóndez. El aspecto económico también es importante para los franquiciadores, como demuestran los argumentos de Lagardère, que ve “mayores garantías de fiabilidad de cara a la financiación del negocio”. Por su parte, Rubio opina que esta técnica de asociación aporta “una mayor amplitud en la visión del negocio por parte del franquiciado”.

En toda aventura empresarial, ya sea solo o en grupo, es necesario un buen asesoramiento, y en ese sentido María Goya y María del Mar Castillo de Sandro Ferrone tuvieron suerte, ya que “acudimos a la Cámara de Comercio donde nos asesoraron de forma excelente, tanto que sin ellos creo que no habría sido posible montar la tienda”, explican. Sin embargo, el caso de Saboreaté y Café es distinto ya que opinan que “no puede ser que personas que quieran ser emprendedoras y arriesgarse para crear una empresa y puestos de trabajo tengan que esperar más de nueve meses para lograrlo, está claro que algo falla”. En estos casos es recomendable acudir a un experto en materia que puede ser un un consultor e incluso otros franquiciados que puedan ofrecer su experiencia en el tema.

Y ¿cuál es el fin último al montar una franquicia? Pues depende mucho de las circunstancias y del negocio por el que se ha optado. Así, las opiniones varían, y las franquiciadas de Saboreaté y Café ven “complicado pensar en la apertura de otros negocios, ya que tenemos bastante con intentar sacar este adelante”, condicionadas por la crisis. Aun así, son conscientes de que influye “el hecho de llevar ahora mismo cinco meses desde la apertura. Y darse a conocer es complicado”.

El caso de los franquiciados de Carlin es totalmente opuesto, ya que “llevamos cinco centros de la marca”, comenta García, lo que demuestra que en su caso, la asociación de emprendedores ha servido para aumentar rápidamente la flota.

Por su parte, los hermanos Madrigal, que poseían otra franquicia del grupo que ya han vendido y participan en otras dos como socios financieros, ven normal que “ahora ya nadie se plantee montar nada porque arriesgas tu patrimonio; o hay una oportunidad clara o está muy difícil empezar”, aduciendo que el mayor obstáculo que se puede encontrar en la actualidad es el de la financiación, por el problema por el que atraviesan las cajas de ahorro. Al menos, este emprendedor tiene un socio con quien compartir su preocupación. Sin duda, la principal ventaja de emprender acompañado.
 

Solicita información de

Comentarios

24 de Mayo de 2011 - german

vivo en venezuela y quiero invertir en una franquicia en espana como hago para sacar la visa?

Queremos saber tu opinión

  • Nombre
  • Correo Electrónico

Comentario

Encuentra tu franquicia:

Ver la GuÍa de Franquicias completa

publicidad

Tormo Asociados
Suscripción Newsletter Suscripción Newsletter Suscripción Newsletter Suscripción Newsletter
Copyright © 2012 Franquicias Hoy. Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial en cualquier formato sin previa autorización.