Con unas inversiones no muy cuantiosas, hablamos de uno de los sectores más activos. Y es que más de tres millones de pequeñas y medianas empresas representan uno de los mayores nichos de mercado para la franquicia.
Con representación en más de 20 países, la inglesa Expense Reduction Analysts (ERA) es una de las mayores y más conocidas consultorías de gestión y control de gastos generales del mundo, cuyos consultores se benefician de una formación de alta calidad, programas de apoyo, y de márketing y tecnología punta.
Con una inversión menor que la primera, de 40.000 a 60.000 euros, John Lawyer es la primera red en franquicia de servicios legales. Bajo el lema El poder de la cercanía surge este grupo franquiciador con una nueva filosofía de trabajo que permite dar al cliente soluciones legales de una forma ágil, a través de la presencia de una red de oficinas con imagen diferenciada y ubicadas a pie de calle.
Calidad en el servicio
Otra propuesta para profesionales viene de la mano de SN, el mayor grupo a nivel nacional de consultoras de gestión avanzada especializada en calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales. Por menos de 50.000 euros, ofrecen el mejor servicio disponible, con el que además de dar cumplimiento a sus requisitos legales, obtendrá una filosofía de trabajo con el que obtener mayor rendimiento.
La mayoría de sus clientes son pymes con una clara preocupación por la optimización de sus recursos internos, la mejora de su gestión, la satisfacción de sus clientes o la expansión sobre nuevos mercados.
La asesoría Tax expande su concepto a un ritmo pausado pero seguro, apostando por la formación de sus franquiciados y por la calidad de sus servicios. Una enseña que permite acceder a un negocio a profesionales (economistas, abogados...) que busquen un autoempleo. Además su baja inversión, 30.000 euros, es un punto a favor en la actual situación económica.