En España no se renuncia a la arraigada tradición de “salir a tomar algo” pero sí miramos más el bolsillo a la hora de decidir dónde. No en vano, el último año se redujeron las salidas un 3,3%. Según el informe de Consumo fuera del Hogar que realizó el Ministerio de Medio Ambiente el pasado mes de marzo, gastamos un 4,7% menos respecto al mismo período del año pasado.
Las cafeterías regentadas por el sistema de franquicias o por grandes cadenas tienen un arma muy potente frente a sus hermanas autónomas. Estas primeras tienen un gran grupo detrás que puede permitirse reducir parte de sus millonarios beneficios, a fin de atraer y conservar al cliente preocupado por su bolsillo.
Los pequeños negocios autónomos aunque no pueden permitirse bajar sus precios hasta los límites de la competencia, cuentan con la baza de la tradición. Muchos clientes son ya viejos conocidos y prefieren gastar más dinero a cambio de disfrutar del trato familiar.
Ya sean autónomas o respaldadas por grandes grupos, las cafeterías han saboreado el amargo de la crisis. Estas son algunas de las tendencias que se están imponiendo para hacerle frente: unión de precio y rapidez al estilo de los fast food, servir con rapidez las bebidas e incluir formatos para llevar son una de las claves de las cafeterías que han sabido adaptar su oferta para los que tienen prisa y no pueden parar a degustar su café.
Starbucks fue pionero ya hace años al lanzar sus vasos take away que popularizaron actrices y modelos fotografiadas en la calle con ellos.
Nuevas ubicaciones
Hoy, muchas cafeterías apuestan también por este formato que son una elección segura en zonas de oficinas o de mucho tránsito. Dunkin´coffee también sigue esta estrategia y la extiende además a sus donuts, en cajas para llevar.
El co-branding es más típico entre franquicias o cadenas, más que entre negocios autónomos, pero unir un restaurante y una cafetería en un mismo local es una forma de asegurarse el café de después de comer en nuestra cafetería.
Los córners. Dada la situación de crisis, el reto no es sólo captar clientes, también buscar financiación. Para aquéllos que quieran montar una cafetería en tiempos difíciles, además de franquiciarse es muy buena idea invertir en un córner o quiosco. Situados generalmente en centros comerciales tienen gran influencia de paso y además suponen una inversión mucho más reducida que la de un local.

Los aeropuertos y estaciones de viajeros son las zonas de paso por excelencia, además de una mina de oro, porque incrementan hasta cinco veces las ventas. Sin embargo las duras condiciones de renta que tienen estos locales los hacen aptos sólo para grandes cadenas o enseñas de franquicias.
Desbancarse del horario tradicional de cafetería (desayuno y merienda) e intentar cubrir la mayor franja horaria posible: Ofrecer comidas rápidas pero saludables esta siendo un verdadero bote salvavidas para muchas cafeterías. Los platos combinados o las ensaladas y sandwiches tan de moda, no son costosos de elaborar y se pueden servir a un precio atractivo y de forma rápida. Una solución muy atractiva para los que necesitan comer fuera de casa de manera rápida, saludable y económica. Café & Té, Jamaica Coffee Shop y Il Caffè di Roma son ejemplos de ello.
La incorporación de helados a las tradicionales meriendas de cafetería también asegura la visita de más de un viandante en busca de una golosina rápida como bien sabe Bornay Sunrise & Sunset y por último, una novedad que también está marcando actualidad en las cafeterías más luchadoras, son los cócteles. Normalmente demandados a últimas horas de la tarde cubren la franja horaria que las meriendas ya no alcanzaban a cubrir. Las cafeterías Nurielle siguen esta estrategia.
Especializarse es otro camino al éxito que atrae a clientes que saben que sólo encontraran lo que buscan en tu negocio. Chocolaterías Valor, O Rei das Tartas, Ferrocarril 1870, El café de Camilo, Churrería siglo XIX y Roscoking han tomado buena cuenta de ello.
Todas estas novedades unidas a las ofertas y promociones tales como rebajas en el desayuno, menús ejecutivos para comer, ofertas en las meriendas o 2x1 en los cócteles están acaparando a muchos de los clientes que precavidos por la crisis se refugiaban en el fast-food a la hora de salir a comer fuera.
El fast- food ahora también ofrece desayunos y meriendas para competir con las intrépidas cafeterías. Una batalla que ganará aquel que consiga estar más horas detrás de la barra.