Con una evolución constante que comenzó en la década pasada, este sector ha encontrado en la franquicia un modelo de crecimiento y de adaptación a su realidad empresarial que encaja perfectamente con el mercado y que permite al emprendedor crear su propio negocio entre un gran número de oportunidades de las que elegir. Las peluquerías, transformadas en grandes cadenas de franquicia, se están convirtiendo en las auténticas protagonistas del sector a nivel nacional. Tal y como ha ocurrido en nuestros vecinos europeos, estas cadenas tienden a copar el mercado gracias a una oferta flexible y a una capacidad de adaptación a los diferentes nichos del mercado que no conoce límites.
Sin duda, los casi 700 establecimientos hacen clara alusión a esta realidad. Aunque para David Revuelto, director de expansión de Rizo’s “continúan los movimientos internos intentando copar los nichos que aun no se han alcanzado”, por lo que es previsible que el mercado de peluquerías en franquicia continúe creciendo. Y es que para Eduardo Carrillo, de Cebado, “este sector se encuentra en continuo auge, nacional e internacional”. En resumen, 15 cadenas de franquicia en plena expansión pugnan por absorber mayor cuota de mercado.
A la hora de hablar de inversión el sector de peluquerías plantea un interesante abanico para los emprendedores. La mayoría de estas enseñas de este sector como Lebrón Peluqueros, Jean Louis David, Franck Provost o Marco Aldany entre otras, sitúan su inversión entre los 75.000 y los 100.000 euros. Entre ellas encontramos desde grandes cadenas internacionales que superan los 1.000 establecimientos a nivel internacional con otras que están dando sus primeros pasos en franquicia.
Por encima de esa inversión ofrecen sus conceptos de negocio enseñas clásicas y nacionales como la catalana Cebado o la madrileña Spejo’s que se sitúan en torno a los 120.000 euros. El último en llegar a la franquicia, R’Difusión y su concepto de “alta peluquería” alcanza los 140.000 y por último, AC Alberto Cerdán, se sitúa por encima de los 180.000 euros.
En lo que se refiere al tamaño del local, hablamos siempre establecimientos medianos, en torno a los 100 metros cuadrados, aunque hay peluquerías como Frank Provost, una de tantas cadenas francesas que copan el mercado español, que requiere un local de tan solo 60 metros cuadrados. Del mismo modo, la última novedad de Marco Aldany es la apertura del establecimiento especializado más grande de Europa, de 1.000 metros cuadrados en Madrid, en un nuevo concepto de expansión de la marca.
¿Dónde se encuentran los mercados más atractivos para abrir una peluquería?
Esa es una de las grandes preguntas que se hacen los profesionales de este sector, interesados en expandir sus conceptos de negocio. Según los informes, ciudades como A Coruña, Madrid o Zaragoza lideran el ránking en cuanto a utilización de salones de belleza. Le siguen Barcelona, Bilbao y Sevilla y en los mismos, un 98% acuden para un corte de pelo, un 88% para un lavado y un 61% para obtener un atractivo peinado. Y es que, las principales enseñas nacionales coinciden en lo mismo: la máxima inversión en el sector peluquería, la estética y todo lo que rodea a la imagen personal es su incesante evolución en el tiempo, pero ¿cuáles han sido estos progresos?
Por otro lado, la creatividad y el servicio son los buques insignia. Como reconoce David Revuelto, director de expansión de Rizo´s, “no basta con abrir salones aparentemente bonitos, dentro hay que demostrarlo con calidad”. Para Alberto Lebrón, de Lebrón Peluqueros, el éxito “consiste en meter en la misma coctelera tres ingredientes: buen servicio, buen precio y rapidez”.
Para Javier Barreda de R’Difusión “se ha progresado mucho en lo referente a recursos humanos y la profesionalización de la gente que trabaja en las peluquerías”. David Revuelto, confiesa que hay que tender “hacia un personal con jornadas dignas y retribución justa, apostando por la profesionalidad para obtener mayor rentabilidad”.
Y es que un buen servicio en este sector equivale y es claro reflejo de un cliente satisfecho. A juzgar por las tendencias, cada vez son más las diversas academias y centros de formación que ofrecen al gremio un equipo humano profesional.
Gonzalo Casanova, director del departamento de desarrollo de la Academia C&C de Llongueras nos amplía este concepto: “En este sector, la creatividad no puede ir sola, sino que debe ir acompañada de un servicio íntegro al cliente. No tiene sentido ser un gran técnico si no hay motivación necesaria para dar un servicio de calidad. Preferimos que nuestros alumnos sean grandes profesionales a grandes artistas”.
Nuevas tendencias. La necesidad de innovar
Las apuestas son muchas y diversas al igual que los servicios ofrecidos en sus centros. Para Javier Barreda, la tendencia en el sector se encuentra en la potencialización de grandes marcas: “hoy día están desapareciendo los centros pequeños de 2 a 3 colaboradores porque no pueden ofrecer más que un mínimo de servicio comercial y los niveles de calidad son limitados”.
David Revuelto, de Rizo’s amplía esta teoría: “el sector está condicionado por cuatro parámetros difíciles de equilibrar: la escasez de personal, alto coste laboral, alquileres elevados y competencia por el precio del servicio. Cada rótulo resuelve la ecuación de diferente manera, y esto marcará la tendencia en el futuro”.
Y es que, el clásico corte de pelo se ve desterrado en los salones y peluquerías actuales donde destaca la creatividad en el servicio, su exquisito cuidado, la alta demanda del perfil masculino y la variada oferta de servicios a la carta.
Sin ir más lejos, algunos centros de belleza ya incorporan entre sus servicios el sistema de cromoterapia. Esta innovadora apuesta consiste en aplicar determinadas tonalidades de luz y color al ambiente mientras el cliente se somete a su lavado de pelo. La gama se escoge atendiendo a su estado anímico, logrando con ello no solo un sano y meritorio lavado de pelo sino también un clima de agradecer.
Masajes aplicados al cuero cabelludo, técnicas orientales como el shiatsu, acupuntura, tratamientos específicos de nutrición son sólo ejemplos del valor que hoy día adquiere la salud capilar y, a su vez, la diversificación de servicios que potencian las distintas cadenas.
Tampoco debe faltar la creatividad al servicio de la clientela. Muchas son las enseñas que apuestan por una variada oferta de propuestas de temporada exhibiendo sus colecciones al mercado mediante shows mediáticos o atrayentes catálogos de moda.
El “metrosexual”, un cliente rentable.
Los principales motores de expansión en el sector siguen estando acorde con la necesidad de cubrir nichos de mercado concretos. Prueba de ello es la filosofía de enseñas españolas como Cebado, Rizos, Spejo´s o Alberto Lebrón, cuya perspectiva hacia el auge se basa en el desarrollo de los mismos como estrategia para lograr el éxito.
Aunque el mayor gasto en peluquerías y salones de belleza aún sigue liderado por las féminas, no hay duda que el género masculino se aproxima a estos niveles con el recién nacido del siglo XXI: el hombre metrosexual.
Así lo atestigua Gonzalo Casanova Jr, director del departamento de desarrollo de la Academia C&C de Llongueras: “hoy en día el hombre se cuida, se viste, usa tratamientos faciales y se depila. Por ello, las tendencias se siguen notablemente y aparecen conceptos de negocio que cubren esas necesidades. A mi juicio, la especialización en este caso, a corto plazo, quizás es arriesgada”.
Para Antonio Pradana, director de expansión de la enseña Spejo´s "ha sido todo un boom en el mercado de la peluquería pues el cliente masculino demanda cada día más y con mayor frecuencia todos los servicios de peluquería y estética"
Y es que, atrás quedaron las antiguas barberías y salones de los años 50 donde el perfil masculino quedaba reducido en lo estético y el corte se adaptaba al “estilo mili”. El hombre de hoy día se incorpora como patrón rentable al mundo de la franquicia y muchas de las cadenas se expanden hacia su terreno.
Para Eduardo Carrillo, director de expansión de la enseña Cebado Peluqueros, la inversión en este perfil sí merece la pena: “nosotros hemos introducido hace escasos meses el concepto Blue Station by Cebado. La enseña es netamente masculina y reúne tanta dinámica como frescura y actualidad. Claramente el hombre de hoy día cada vez se cuida más”.
En definitiva, la buena armonía entre la oferta y la demanda de la enseña unidas a las necesidades y bienes de sus franquiciados forman, en este sector innovador por excelencia, la coctelera del buen éxito.
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