May Pérez fundadora de One Mallorca

ONE MALLORCA – De Mallorca al mundo

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One Mallorca ha sido diseñada para autónomos y emprendedores que estén dispuestos a comprometerse con ellos mismos para conseguir el éxito

Aprendizaje independiente

May Pérez era una joven cubana de tan solo 16 años cuando desembarcó en España, concretamente en la isla de Tenerife. Su objetivo, como el de muchos otros jóvenes, era acabar sus estudios en nuestro país. Sin embargo, May tuvo que abandonarlos en un momento muy temprano, pues su situación familiar provocó que tuviera que empezar a trabajar.

Obtuvo su primer empleo como azafata para AENA, pero por aquel entonces acababa de producirse el ataque terrorista a las Torres Gemelas, un suceso que le marcó personalmente y le inundó de terror, por lo que decidió abandonar aquel trabajo y buscar otro en el que se sintiese más segura. Fue entonces, cuando comenzó su andadura en el mundo de la hostelería, trabajó en una cadena de hoteles en la isla canaria y desempeñó diversas labores como relaciones públicas, hasta que empezó a desarrollar labores comerciales, en donde confiesa lo mucho que aprendió. Aquellos años de trabajo se convirtieron en la base de su carrera profesional, en lo que May es hoy.

May estuvo trabajando para la marca hotelera entre los 19 y los 26 años, pero por aquella época, decidió dejar este trabajo para embarcarse en otra aventura profesional y continuar su formación como comercial. La joven empezó a trabajar para un teleoperador ruso. En este empleo tenía que viajar constantemente y relacionarse con personas de diversos países, lo que la impulsó a estudiar varios idiomas, que le darían mayor soltura en su trabajo. Ya que no pudo terminar el bachillerato, May pensó que entrando en la Escuela de Idiomas podría tener otro tipo de formación, que le ayudaría en gran medida en su carrera profesional. La cubana habla actualmente seis idiomas, inglés, francés, italiano, ruso, alemán y su lengua materna, español.

En este periodo, May conoció al padre de su hija, de origen alemán, por lo que decidió hacer un parón en su carrea profesional, trasladarse a Alemania y dedicarse en cuerpo y alma a su pequeña durante sus dos primeros años. En el 2010, la joven tuvo la oportunidad de incorporarse de nuevo al mundo laboral, su trabajo consistía en elaborar un plan de marketing para comercializar unas villas con servicios de hotel en las Islas Baleares. El tiempo que pasó aquí hizo que se enamorara del mundo de la inmobiliaria y la paradisíaca isla de Mallorca.

May decidió instalarse definitivamente en la isla y continuar su vida en España. El hecho de tener una hija le había cambiado su rutina por completo, ya no podía permitirse viajar tanto, por lo que decidió cambiar de empleo, pero sin abandonar su perfil comercial. May quería continuar su trayectoria en el mundo inmobiliario, y no lo pensó dos veces cuando Kühn & Partner le brindó la oportunidad de trabajar como asistente de oficina. Al poco tiempo después, cambió su puesto por el de comercial de ventas en esta misma inmobiliaria.

Aquella fue una etapa un poco decepcionante para su carrera, pues no lograba ninguna venta y, como autónoma, sus deudas no dejaban de crecer. Mantener aquel trabajo le suponía ciertos gastos que corrían a su cuenta. La filosofía de aquella empresa era ofrecer a sus comerciales una cartera de clientes y propiedades, pero no obtenían ninguna estrategia de venta ni formación que les ayudase.

May confiesa que aquél fue el precio que tuvo que pagar para poder adquirir la experiencia necesaria en el sector y sentirse lo suficientemente segura como para despedirse de aquella empresa.

Cuando obtuvo confianza y seguridad en el mercado, May abandonó Kühn & Partner y empezó a trabajar para otra inmobiliaria de lujo, Engel & Völkers. Estuvo en esta empresa hasta 2013, momento en el que se quedó embarazada de su segunda hija. May decidió nuevamente realizar un parón en su carrera durante un año para dedicarse a la crianza de la pequeña.

Tras este periodo, May volvió a incorporarse a la vida laboral, pero de una forma totalmente distinta, decidió emprender su propio negocio inmobiliario, One Mallorca.

El origen de One Mallorca Real Estate

En 2013, May estuvo analizando y tanteando el mercado inmobiliario buscando puntos débiles y necesidades que cubrir. A pesar de la experiencia que atesoraba, había ciertos aspectos de la empresa en los que se sentía insegura, no tenía muy claro si debía iniciar su andadura como autónoma o constituir una figura fiscal como sociedad limitad y, además, se encontraba en búsqueda y captura de un socio capitalista.

Al año siguiente, la emprendedora fundó finalmente la empresa bajo el nombre de One Mallorca, con el apoyo y acompañamiento de un socio capitalista con experiencia en el mundo de la empresa. Sin embargo, en 2015, la emprendedora hacía una compra- venta de participaciones y tomaba las riendas de su empresa. Su socio se limitaba única y exclusivamente, a extender préstamos con un tipo de interés muy elevado y, como afirma May, para eso ya existen los bancos que ejercen la misma función y con unos intereses bastante más competitivos.

El mercado en el que trabaja One Mallorca es muy competitivo es por ello, que la estrategia comercial de May para alcanzar el éxito con su empresa, debía partir de una alianza con la competencia. Si lo hubiese hecho de forma independiente se habría topado con muchas barreras. May creó un servicio enfocado a las agencias, es decir, a su competencia directa. Dentro de este gran mercado que acumula tantas propiedades, la empresaria se decantó por la especialización de los inmuebles de lujo, aquellas propiedades que, por su elevado precio, llevaban bastante tiempo en el mercado y costaba mucho esfuerzo venderlas.

El plan de One Mallorca era crear una buena estrategia de marketing y de comunicación y esperar que estas acciones se tradujeran en la notoriedad de su marca y una reputación en el sector.

En un principio, las grandes marcas del sector mostraban recelo ante este sistema de trabajo, pero viendo el éxito que esta colaboración generaba, acabaron mostrándose más receptivos a la hora de asociarse, hasta el punto de recomendar One Mallorca a sus clientes más importantes. Al fin y al cabo, el trabajo de May consistía en ayudarles con la venta de las propiedades en un momento en la que la casa ya no tenía salida.

Aunque no le da mucha importancia al recuerdo de la inauguración de la primera oficina de su empresa, May sí que me cuenta una anécdota de sus inicios en el mundo empresarial. Recuerda que, al principio, cuando iba teniendo sus primeros encargos de venta por parte de las agencias con las que colaboraba, no lo tenía todo muy bien atado y en alguna ocasión, se le escapaba alguna cláusula en los contratos y cometía errores. Errores que aprovechaban sus competidores para intentar evitar pagar la comisión que le correspondía por dicha venta. Comenta que, en alguna ocasión, ha tenido que ir a juicio para reclamarlas. Fue entonces cuando tomó la decisión de contratar a una abogada que la representara en todas las operaciones que realizaran.

De Mallorca al resto del mundo

Tras comprobar el éxito que su empresa estaba atesorando, la ambición de May va creciendo, tiene plena convicción de que su empresa puede funcionar fuera de Mallorca, quiere ver cómo su pequeño proyecto se expande. Fue entonces cuando una nueva idea empezó a sobrevolar su cabeza… franquiciar su modelo de negocio.

May revela los futuros movimientos a los que aspira con su empresa en nuestra larga y agradable conversación. Su intención es expandirse primero por Mallorca, alcanzar las doce oficinas en la isla; después le gustaría dar el salto a la península y, posteriormente, a Europa. La emprendedora piensa que no le costará mucho tiempo alcanzar el mercado europeo, pues asegura que ya tiene una cartera de importantes clientes con bastantes propiedades en el extranjero, sobre todo, procedentes de Inglaterra y Alemania.

Una vez establecidas las franquicias en Europa, le gustaría llegar a Asia, pues confiesa que es un mercado por el que se siente bastante atraída. Por último, le gustaría llegar a tener presencia en el continente americano en cinco años. Sus planes estratégicos más próximos los tiene bastante bien definidos, ahora solo falta trabajo y esfuerzo para lograrlo, pues las ganas y la ilusión, le sobran.

Un gran rival para la competencia

Para May, es muy importante rodearse de los mejores comerciales. Para que One Mallorca se convierta en una empresa referente dentro del sector inmobiliario, necesita junto a ella comerciales muy cualificados, con mucha experiencia, que conozcan perfectamente el funcionamiento del mercado para que alcancen las expectativas establecidas, pero May es consciente de que estos comerciales trabajan para los más grandes del sector.

One Mallorca no puede competir con estos gigantes de la inmobiliaria ni en volumen, ni en reconocimiento de marca, pero donde si va a competir es en la calidad del servicio y en la comisión final que gana el comercial. Normalmente, del porcentaje que recibe la empresa tras una transacción, los agentes comerciales se llevan tan solo alrededor de un 20% de comisión y, además, estos trabajan siendo autónomos con las dificultades que eso conlleva. La estrategia de May para contar con los mejores agentes se basa en dos pilares: por un lado, los comerciales que trabajen en su empresa lo harán con nómina, de esta forma no tendrán las dificultades de operar como autónomo; por otro lado, de la comisión que la agencia se lleve por la venta de cada una de las propiedades, el comercial se llevará el 80% de esa transacción. En este punto, va a ser muy competitiva y un rival muy fuerte.

One Mallorca posee un Club especial, el espacio de los mejores agentes inmobiliarios, así lo explica la empresaria. Los futuros comerciales que pretendan pertenecer a este Club deben superar un proceso de selección muy exhaustivo a cambio de pertenecer a un club muy exclusivo. Operarán con una metodología propia, compartirán los valores de la empresa y, por supuesto, los servicios que ofrecen. Ellos son los mejores agentes inmobiliarios, los que venden las mejores propiedades y los que mejor cobran de todo el sector.

Estos comerciales serán los futuros franquiciados de la enseña, que deben haber superado todas estas exigencias ya que, al fin y al cabo, contarán con su propio negocio, una estructura que funciona y una gran cartera que irá aumentando según One Mallorca vaya creciendo.

Actualmente, la empresa está desarrollando un espacio de academia, ya que May ha recibido un gran número de peticiones de personas que quieren trabajar con ella. Sin embargo, dado su criterio de selección, no admiten a cualquier persona para trabajar con ellos. Por esta razón, May ha decidido poner en marcha una academia a la que acuden aquellos “diamantes en bruto”, como ella los define, que quieren entrar en el Club. Obtendrán la formación necesaria para superar las pruebas que les permitan pertenecer a este club tan selecto y podrán tener la oportunidad de ser franquiciados.

Hoy por hoy

La compañía fundada por May trabaja con más de setenta empresas colaboradoras, con las cuales tiene una relación muy intensa, así me lo ha expresado la empresaria cubana. One Mallorca y estas empresas comparten visitas, clientes y productos de forma diaria.

May es una joven de 36 años que apenas tiene ya tiempo para aficiones. Confiesa que antes le gustaba tocar el piano, la guitarra o ver una serie, pero ahora, con dos hijas pequeñas y una empresa que liderar, poco tiempo libre queda para disfrutar de ciertas cosas. No obstante, May es positiva, no lo ve como un abandono, lo dejará para sus mejores años que, calcula entre risas, será dentro de unos diez años.

Su hobby actual es tener la oportunidad de proyectar su empresa, algo que le hace especial ilusión. Se levanta todas las mañanas motivada, con ganas de implantar nuevos cambios, con el objetivo de poder recoger en el futuro el fruto de su esfuerzo.

CLAVES DEL NEGOCIO

  • La amplia experiencia que tenía la fundadora en el sector inmobiliario hizo que One Mallorca se convirtiese en una empresa de éxito.
  • Trabajan con una cartera de inmuebles de lujo, lo que le permite obtener un amplio margen de beneficios.
  • Rodearse de los mejores comerciales ofreciéndoles las mejores condiciones.
  • La persistencia y el carácter trabajador y luchador de May han hecho que logre vender inmuebles que parecía imposible de conseguir.
  • Un Club compuesto por los mejores agentes inmobiliarios.
  • El éxito recabado ha impulsado a May a expandir su negocio mediante la franquicia.

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