Oxford Language School nace en el año 2013 como una academia de idiomas especializada en la enseñanza de inglés para niños, jóvenes y adultos.
La marca ha desarrollado un modelo formativo práctico, cercano y orientado a resultados, basado en una metodología propia, grupos reducidos y seguimiento personalizado del alumno.
La franquicia Oxford Language School trabaja con diferentes perfiles de alumnos, desde educación infantil, primaria, secundaria y bachillerato hasta preparación de exámenes oficiales, adultos y formación para empresas.
Esta amplitud permite adaptar la oferta académica a la demanda de cada localidad y diversificar las líneas de ingresos dentro del sector de las academias de idiomas.
Uno de los principales valores diferenciales de Oxford Language School es el acompañamiento al franquiciado. Desde la central, el equipo de la marca presta apoyo en aspectos pedagógicos, administrativos, laborales y fiscales, así como en campañas de captación, visibilidad en internet y procesos de selección.
Oxford Language School destaca por una imagen limpia, cercana y dinámica, una atención próxima a familias y alumnos, y una propuesta educativa orientada a generar confianza y fidelización.
La calidad de sus clases y actividades se refleja en sus reseñas de Google, reforzando su posicionamiento como oportunidad de emprendimiento en un sector estable, con demanda recurrente y alto potencial.
La franquicia Oxford Language School nace ante la necesidad de aprender inglés de una forma natural, práctica y cercana.
Sus fundadores detectaron que el aprendizaje resultaba más eficaz cuando el alumno vivía el idioma en situaciones reales, alejándose de modelos basados únicamente en memorizar verbos o seguir clases tradicionales. A partir de esta visión, desarrollaron el Método Oxford, poniendo al alumno en un contexto más comunicativo y participativo.
Los resultados no tardaron en llegar. Muchas familias comprobaron cómo sus hijos empezaban a divertirse aprendiendo inglés, lo que impulsó la apertura de nuevas academias y consolidó el modelo. En 2016 se abrió la tercera academia en Basauri, en 2017 llegó la cuarta en Santutxu y, en 2018, la quinta en Indautxu.
El formato de academia, el modelo de clases y el Método Oxford comenzaron a atraer no solo a alumnos, sino también a profesionales interesados en emprender dentro del sector de las academias de idiomas.
En 2019, una administrativa de la central abrió su propia academia en Barakaldo y, antes de finalizar el curso, ya contaba con más de 240 alumnos.
Este crecimiento refleja varias claves del modelo: calidad docente, cercanía con familias y alumnos, seguimiento personalizado, demanda recurrente y acompañamiento al franquiciado para replicar la franquicia Oxford Language School en nuevas ubicaciones.
Elegir la franquicia Oxford Language School significa apostar por un negocio educativo con demanda estable, ingresos recurrentes y un modelo probado dentro del sector de las academias de idiomas.
La enseñanza de inglés sigue siendo una necesidad para familias, estudiantes, profesionales y empresas, lo que permite trabajar con distintos perfiles de alumnos y diversificar las líneas de negocio.
La forma de enseñar y aprender es uno de los principales valores diferenciales de Oxford Language School. Su metodología busca un aprendizaje natural, práctico y comunicativo, trabajando temas del día a día y favoreciendo que el alumno aprenda inglés de forma dinámica, cercana y participativa.
La marca desarrolla un entorno donde familias y alumnado se sientan cómodos, con grupos reducidos, seguimiento personalizado, profesores nativos o bilingües y una inmersión en inglés adaptada a cada etapa educativa.
Frente a modelos más impersonales, Oxford Language School apuesta por una escuela de proximidad, capaz de integrarse en la comunidad local y generar confianza.
El franquiciado no empieza desde cero. La central ofrece apoyo en la puesta en marcha, herramientas de gestión y comunicación, campañas de captación y fidelización de alumnos, posicionamiento SEO y SEM, asesoramiento comercial, apoyo en financiación y acompañamiento durante todo el proceso de apertura.
Además, Oxford Language School imparte una formación inicial en gestión, control y metodología de trabajo de la marca, junto con formación continua adaptada a las necesidades de cada franquiciado y de su propio centro.
Oxford Language School busca personas emprendedoras, comprometidas con la educación y con capacidad de gestión. No es imprescindible que el franquiciado sea profesor de inglés, aunque sí debe valorar la calidad académica, el trato cercano al alumno y la atención a las familias.
La franquicia contempla dos perfiles principales: un perfil inversor, en el que el Oxford Manager asume la inversión y la gestión económica del centro, y un perfil de autoempleo, orientado a profesionales del ámbito educativo, docentes, gestores o personas con experiencia comercial.
Es una oportunidad para emprendedores que quieran desarrollar un proyecto estable dentro del sector de las academias de idiomas.